P1030719Piedras y pueblos
Los ancestros de la especie humana vivieron en el interior de cuevas y abrigos de roca. Sus primeras armas y herramientas fueron de piedra y también sobre las piedras plasmaron su arte y su cultura. Tanto la vida como la muerte estaban estrechamente unidas a las piedras. Las piedras areniscas de Igueldo, Ulia y Jaizkibel también han servido desde hace cientos de años para construir las murallas, fuertes militares, casas, iglesias y muchos de los pueblos de la provincia.

La reconstrucción de San Sebastián se realizó casi en su totalidad con areniscas extraídas de las canteras de Ulía e Igueldo, con las que se fabricaron las fachadas, y también con las margas, que sirvieron para la construcción de muros e interiores. Hondarribia construyó su castillo, murallas y parroquia con las piedras de Jaizkibel, al igual que Pasai Donibane, San Pedro o Lezo. De igual forma, las areniscas de la formación Jaizkibel han servido para construir lrun, Oiartzun, Errenteria, San Juan de Luz, Baiona… como así consta en las licencias concedidas para la explotación de canteras conservadas en diversos documentos y archivos.